Ray Ban Para Ni帽os

Manuel de Falla, que había honrado con su amistad a la Nia de los Peines, le presentó en su carmen de Granada a Federico García Lorca, coincidiendo ambos en Madrid, donde dejaría sus registros en el teclado del piano del poeta. En voces como la de Pastora, el duende surgía en un instante y no cuando ella quería. Igual le ocurría a su maestro Manuel Torre, que hasta en su vida amorosa dejó huellas, un eco único cuyo misterio desvelaría Federico en su conferencia ‘Teoría y juego del duende’, en la que sentenció: “Y Manuel Torre, el hombre de mayor cultura en la sangre que he conocido, dijo escuchando al propio Falla su ‘Nocturno del Generalife’, esta espléndida frase: “Todo lo que tiene sonidos negros tiene duende”.

Es cierto que en la novela hay un Gólem, un ser subrogado a cuyas manos se despliega una escena de muerte y destrucción que personalmente me evocó el terror oscuro de la Tercera Expedición de Crónicas Marcianas. Pero el verdadero monstruo no es el robot. La protagonista principal de Galatea es una antiheroína que no persigue el bien común ni la liberación de las masas oprimidas.

Somos un pa de paletos. Pase lo que pase en el mundo siempre acabamos hablando de lo mismo, que si Kosovo y Euskadi no/si son lo mismo, que si Irlanda y Euskadi no/si son lo mismo. Dejaremos de mirarnos el ombligo de esta forma? A mi ese debate ya ha terminado de aburrirme..

Michelle Pfeiffer. Yeah, exactly. And then there’s Elizabeth Hurley currently in the latest sexcapade series, “The Royals,” on E!. “So, a dead Santa,” says Tuck Case, a man who usually keeps company with a giant fruit bat named Roberto, but who would like to get to know Dale Pearson’s brand new widow better. “Do you live around here?” Since Lena is still holding a bloody shovel, Tuck’s judgment would appear questionable, but the crime was a complete accident. And Tuck would like to help Lena, who is busily rubbing her fingerprints off the shovel’s handle.

La joven había viajado a China, como hizo en el 2014, para comprar ropa y accesorios que luego vendía en Medellín, su ciudad natal. Según relatan sus íntimos, hacía una vida que le gustaba y contaba con suficientes recursos para costearse la carrera y sus caprichos, no tenía ambiciones desmedidas. De ahí que su familia y sus amigos sostengan que alguien metió la sustancia en su ordenador sin que ella lo supiera..

Nadie más puede presumir de haber ganado en cuatro aos un Mundial y dos Eurocopas (seguidas, la única selección que lo ha hecho). Sin embargo, la hora del relevo es ya inevitable, y el lugar de esta generación está ya en los libros de una historia que nadie olvidará. Ya es hora de que dejen paso a los nuevos, y que estos aporten la ambición con la que sus antecesores consiguieron tantos triunfos.

Deja un comentario